La aprobación de la nueva ordenanza que regula el uso de las playas de Valencia permitirá el naturismo en la zona habilitada en el Saler. Cuando un bañista pasea por la playa del Saler, si se dirige en dirección norte, frente a la torre de vigilancia número cinco, puede llevarse una sorpresa si no está prevenido. Se encontrará con la única playa nudista de Valencia, zona tradicional donde los aficionados al naturismo pueden actuar sin cortapisas.
Si el usuario llega en coche, le sucederá algo parecido. Tras superar la zona de aparcamiento de la playa situada frente al hotel Sidi Saler, llegará a otro espacio de parking. Ahí, un cartel le indicará que entra en una playa donde se practica el naturismo.

Al contrario de lo que ha sucedido en Cádiz, donde el equipo de Gobierno de Teófila Martínez ha prohibido esta práctica con sanciones de hasta 750 euros, los valencianos aficionados al nudismo no tienen nada que temer. Tal y como explicaron fuentes de la Concejalía de Playas que dirige Lourdes Bernal, la nueva ordenanza que regula el uso de estos espacios públicos no contempla sanciones contra los naturistas.
De hecho, las mismas fuentes explicaron que se permite esta práctica siempre y cuando no se vulneren los derechos de los demás. En otras palabras, nadie importunará a un nudista en la zona habilitada a tal efecto. Otra cosa distinta será que el bañista decida ejercer su derecho en las playas urbanas de la Malvarrosa o el Cabanyal, donde sí se le podría sancionar, en este caso, por una falta de exhibicionismo.
La playa nudista de Valencia tienen 800 metros de longitud y dispone de carteles señalizadores, duchas, torre de vigilancia de Cruz Roja y accesos para las personas con movilidad reducida.
Además, no es la única playa en la que se permite el nudismo, ya que en la provincia de Valencia son muchos los lugares habilitados para ello, como las playas de L'Ahuir en Gandia o la de Sant Llorenç de Cullera, por citar algún ejemplo.
«Cada cual es libre de hacer lo que quiera, pero la libertad de uno acaba donde empieza la de la persona que tiene a su lado. No me importaría estar con un bañista desnudo, pero no me gustaría que lo vieran mis hijos», apuntaba Josep Agustí, vecino de Valencia.
El pleno del Ayuntamiento ya ha aprobado inicialmente la ordenanza de Playas, que ahora pasará una trámite de exposición al público durante el cual asociaciones y particulares pueden formular sugerencias, antes de su aplicación. «No conozco las zonas en las que se permite el naturalismo. Deberían estar apartadas de los bañistas que no queremos hacer nudismo. Por simple respeto», concluye Carmen, usuaria del Saler.
C. JORDÁN/J. BATISTA - VALENCIA